jueves, 3 de agosto de 2017

DEL ESTE AL SUROESTE

Llegar a tus párpados. Mecerme en tus pestañas. Navegar en las olas de esa mirada inmensa.
Y si hubiera naufragio, descansar en las playas luminosas de esa piel que me acoge y sana.
Y siempre, al atardecer, despertar del sueño y, en abrazo sin fin frente al horizonte, sumergirnos en la noche que comienza a renacer.