Se mostrarán poemas,escritos varios y desmemorias muchas. La música que me inspira,reconforta,me duerme y me despierta.Esos pajarillos en los olmos. Algún salmonconsejo, quizás algún recurso branquial a diario, o de vez en cuando. Aparecerán los sueños de toda la vida. No las ensoñaciones. Sueños para escuchar su mensaje y aprender a conectar, integrar, todas la facetas de nuestro ser multidimensional.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
QUIZÁS MI PUEBLO
Lágrimas desparramadas, aluvión que inunda el jardín maltrecho por la arqueología del recuerdo.
Cada agujero, gota a gota, rebosante de palabras y sal.
Lo que fué y lo que no será, en estado de conservación perfecto.
Descubro, palmo a palmo, con mimo, los huesos cansados y los abalorios, las vasijas tristes y las alegres...
Y, de manera sorprendente, se cuela por los ojos limpios la leyenda luminosa que yacía dormida en el pergamino iluminado:
La vida con otra mirada, un mundo nuevo, el que siempre es, sin principio ni final.
La luz, que desvela el pergamino sin mancha, se proyecta desde aquella esfera mínima, y en su interior se adivina el mapa de la Isla del Tesoro, en dirección al presente. Aquí y ahora.
martes, 19 de diciembre de 2017
ZEN
"Todos tenemos pensamientos automáticos negativos que, en muchos casos, nos acompañan desde hace bastante tiempo. La buena noticia es que su presencia nos brinda la oportunidad de librarnos de ellos, lo que nos devuelve el control y nos permite experimentar (en lugar de juzgar de manera superficial) que podemos tomar decisiones."
DOGEN ZENGI.
Jugar a vivir. Abrir la mente y el corazón.
Demoler con consciencia el edificio viejo en el que hemos "sobrevivido" tantos años. Reconstruirlo con atención plena desde la mente abierta, la solidaridad, con paciencia, confianza, ligereza, serenidad, armonía y energía. Materiales de "reconstrucción" magníficos. Aquí y ahora. Para siempre.
Sosegar la mente. Volver a los sentidos, al cuerpo, a la tierra, a la vida.
"Solamente cuando se amplía el espacio, puede reforzarse el corazón, y sólo cuando el corazón se refuerza y se profundiza el espacio, podemos ver y vivir".
CHRISTOPHE ANDRÉ.
Nos abrimos y nos cerramos. Contracción y expansión. En los estados de ánimo, sístoles y diástoles porque, en muchos casos, nuestros "latidos emocionales" son inconscientes. Lo atractivo es poder descubrir que nos podemos hacer más conscientes y actuar de una forma nueva en la vida cotidiana. Al hacernos más conscientes podemos abrir nuestra percepción y afrontar tanto lo "positivo" como lo "negativo", lo agradable y lo desagradable, con más energía, decisión, templanza, dinamismo y, sobre todo, o además, con "experiencia". Venimos a aprender. A abrirnos, a hacernos más conscientes. Quizás así podamos "cambiar el mundo", quizás no sea otra cosa que mirarlo con otros ojos, sentirlo de otra manera, tomar distancia...
Cada vez que he adoptado esa posición con respecto al mundo, a los demás, a los contratiempos..., las cosas "han podido cambiar", y si no ha sido así, aquella distancia, la paciencia y otra mirada han podido paliar, o hacer que no dure demasiado, la impotencia que nos acompaña como seres humanos llenos de virtudes y defectos. Luces y sombras. Abrirnos tanto a las luces como a la oscuridad. Percibir la realidad con los ojos abiertos. "Volver siempre al cuerpo", experimentar la realidad con todos los sentidos. Con el corazón abierto y "reforzado". Aprender a conectar lo consciente con el inconsciente, por ejemplo, tomar nota de lo que nos dicen los sueños, cuando los verbalizamos y contamos en voz alta. Día a día, paso a paso, "verso a verso".
Respirar, respirar y volver a respirar. Atención plena a la respiración. Atención plena a los sonidos, al cuerpo y a los pensamientos.
DOGEN ZENGI.
Jugar a vivir. Abrir la mente y el corazón.
Demoler con consciencia el edificio viejo en el que hemos "sobrevivido" tantos años. Reconstruirlo con atención plena desde la mente abierta, la solidaridad, con paciencia, confianza, ligereza, serenidad, armonía y energía. Materiales de "reconstrucción" magníficos. Aquí y ahora. Para siempre.
Sosegar la mente. Volver a los sentidos, al cuerpo, a la tierra, a la vida.
"Solamente cuando se amplía el espacio, puede reforzarse el corazón, y sólo cuando el corazón se refuerza y se profundiza el espacio, podemos ver y vivir".
CHRISTOPHE ANDRÉ.
Nos abrimos y nos cerramos. Contracción y expansión. En los estados de ánimo, sístoles y diástoles porque, en muchos casos, nuestros "latidos emocionales" son inconscientes. Lo atractivo es poder descubrir que nos podemos hacer más conscientes y actuar de una forma nueva en la vida cotidiana. Al hacernos más conscientes podemos abrir nuestra percepción y afrontar tanto lo "positivo" como lo "negativo", lo agradable y lo desagradable, con más energía, decisión, templanza, dinamismo y, sobre todo, o además, con "experiencia". Venimos a aprender. A abrirnos, a hacernos más conscientes. Quizás así podamos "cambiar el mundo", quizás no sea otra cosa que mirarlo con otros ojos, sentirlo de otra manera, tomar distancia...
Cada vez que he adoptado esa posición con respecto al mundo, a los demás, a los contratiempos..., las cosas "han podido cambiar", y si no ha sido así, aquella distancia, la paciencia y otra mirada han podido paliar, o hacer que no dure demasiado, la impotencia que nos acompaña como seres humanos llenos de virtudes y defectos. Luces y sombras. Abrirnos tanto a las luces como a la oscuridad. Percibir la realidad con los ojos abiertos. "Volver siempre al cuerpo", experimentar la realidad con todos los sentidos. Con el corazón abierto y "reforzado". Aprender a conectar lo consciente con el inconsciente, por ejemplo, tomar nota de lo que nos dicen los sueños, cuando los verbalizamos y contamos en voz alta. Día a día, paso a paso, "verso a verso".
Respirar, respirar y volver a respirar. Atención plena a la respiración. Atención plena a los sonidos, al cuerpo y a los pensamientos.
RAMILLETE DE HAIKUS
Esa línea
empapada de azul
Mediterráneo.
El horizonte
oleaje suave
en tu ausencia.
En cada ola
lengua de espuma
beso de mar.
Gaviota voraz
con persistencia febril,
traga azules.
Con cada vaivén
el mar que me inspira
y que respiro.
Rocas pulidas
instante tras instante
el mar escultor.
Barco de vela
navega en el espejo
con dulce vaivén.
Mar transparente
acoge la mirada
de quien le escribe.
Calor de otoño
los guijarros sonríen
mar de alegría.
empapada de azul
Mediterráneo.
El horizonte
oleaje suave
en tu ausencia.
En cada ola
lengua de espuma
beso de mar.
Gaviota voraz
con persistencia febril,
traga azules.
Con cada vaivén
el mar que me inspira
y que respiro.
Rocas pulidas
instante tras instante
el mar escultor.
Barco de vela
navega en el espejo
con dulce vaivén.
Mar transparente
acoge la mirada
de quien le escribe.
Calor de otoño
los guijarros sonríen
mar de alegría.
jueves, 3 de agosto de 2017
DEL ESTE AL SUROESTE
Llegar a tus párpados. Mecerme en tus pestañas. Navegar en las olas de esa mirada inmensa.
Y si hubiera naufragio, descansar en las playas luminosas de esa piel que me acoge y sana.
Y siempre, al atardecer, despertar del sueño y, en abrazo sin fin frente al horizonte, sumergirnos en la noche que comienza a renacer.
Llegar a tus párpados. Mecerme en tus pestañas. Navegar en las olas de esa mirada inmensa.
Y si hubiera naufragio, descansar en las playas luminosas de esa piel que me acoge y sana.
Y siempre, al atardecer, despertar del sueño y, en abrazo sin fin frente al horizonte, sumergirnos en la noche que comienza a renacer.
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