Los Olmos, 16 de noviembre de 2015
Me levanto de la siesta y me propongo escribir algo porque: es necesario salir del atasco, antes que el corazón se escape al galope por la puerta principal. Liberar la inquietud que satura el pecho y atenaza la garganta. Liberación. En este caso pausada, gota a gota, a través de la escritura. Aparecen, delante de las narices, los acontecimientos brutales, trágicos, salvajes y muy tristes. Como cada dia. Ahora aparecen en abstracto porque, como siempre, no he querido ver las imágenes, otra masacre. Se muestran como sensaciones que se aglutinan, compactan y edifican aquella inquietud.
Al desgranar esta fruta madura de otoño, letra a letra, la melancolía y la inquietud se refrescan. La granada tardía de noviembre, al Sol, bañada de dia por el azul intenso del cielo que aún atesora, con mucho apego, un trozo de verano marchito que escondía en un rincón y, a veces, se mostraba disfrazado de otoño. Las estaciones caprichosas, desiertas ahora de trenes y llenas de pasajeros sin destino. Humanos que deambulan por el Planeta, a veces perdidos y otras encontrados, además de enconados, frente a frente, en guerras programadas por otros desde los áticos inexpugnables. Señores de la guerra inmaculados de sangre, que trafican con todo y con todos.
"Liberación, palabra bonita". En otoño disfrazado de verano despistado.
Se mostrarán poemas,escritos varios y desmemorias muchas. La música que me inspira,reconforta,me duerme y me despierta.Esos pajarillos en los olmos. Algún salmonconsejo, quizás algún recurso branquial a diario, o de vez en cuando. Aparecerán los sueños de toda la vida. No las ensoñaciones. Sueños para escuchar su mensaje y aprender a conectar, integrar, todas la facetas de nuestro ser multidimensional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario