martes, 15 de noviembre de 2022

EL LOBO ESCAPA DE SU GUARIDA, CASI AL  FILO DE LA LUNA LLENA DE ABRIL.

 

Durante el invierno, arriba en la cueva, en sueños, tal vez atisbó la Primavera.

 ¿Qué sabe él de las flores y la poesía? 

Ahora tan solo la lluvia le susurra

El aullido lejano en el desgarro del rosal,

La risa precoz de la madreselva salvaje.

La huella imposible del cordero en las calles desiertas

La ciudad confinada, silenciosa, repleta de miedo

Jadeante en busca de un futuro más incierto

Más oscuro, pandémico, mentiroso, gris

Con alguna grieta de esperanza en las aceras.

 

El rebaño aterrorizado repite consignas imposibles

Pastadas en el prado cibernético, rumiadas tal vez

En la madrugada insomne. Sin preguntarse nada.

Las fauces abiertas de par en par y las urgencias

Rebosantes de bulos y malentendidos

Para los que ya no existe protección, ni guante , ni mascarilla.

Los colmillos afilados del mercado que parece herido

Pero no tanto, porque ya había previsto sus defensas.

Y los desheredados de siempre, como siempre

Tendrán que sufrir las consecuencias.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario