miércoles, 19 de febrero de 2014

     La nostalgia en vaivén sin desconsuelo, sin anidar, tal vez porque estamos en invierno. La melancolía que viene y se va y no sabemos si llegará a la Primavera. Los pianos abandonados, polvorientos y desafinados, en los cafetines del pasado y en los salones de baile de la memoria desangelada y triturada por las nuevas (ahora mismo ya antiguas) tecnologías. Ahora los karaokes de nombre oriental, "chop-suei" musical del tiempo digital, sustituyen a la creación fresca sin ningún romanticismo. La música desperdigada por las aceras o enloqueciendo primaveras y veranos desde las casetas de feria de los pueblos que van a morir de abandono, tarde o temprano...

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